Jennie-Lee Burmansson: la prodigio de las pistas suecas que nació sobre esquís

Conoce a la sueca que ama la velocidad y que quiere brillar en Lausana 2020.

Jennie-Lee Burmansson nació para el esquí.

Cuando su madre la llevó de bebé a la estación de esquí de Salen, se sentía un aire de inevitabilidad sobre su futuro.

Al crecer en una estación de esquí junto a las pistas de Lindvallen, Högfjället, Tandådalen y Hundfjället, la gente dice que se nace con los esquís puestos, que se aprende a esquiar antes de aprender a caminar.

En el caso de Burmansson eso no está muy lejos de la realidad, ya que ella ya estaba esquiando cuando tenía dos años y lo hizo de una forma muy natural.

"Amo el esquí desde que tengo memoria" - Jennie-Lee Burmansson

La velocidad fue su primer amor, las carreras alpinas su primera vocación, pero a los ocho años este prodigio del esquí descubrió el estilo libre y el resto es historia.

Ahora, con sólo 17 años, Burmansson ya ha llegado a una final olímpica, ha ganado un Globo de Cristal de la Copa del Mundo, ha conseguido el oro de los X Games y justo cuando la sueca parecía imparable, se desgarró el ligamento cruzado anterior.

Eso ocurrió en la competición en Nueva Zelanda en septiembre de 2018, y tuvo que pasar un año entero en recuperación.

La resiliencia se ha sumado a la brillantez en el léxico de Jenny-Lee, y ahora está preparada para demostrar que está de vuelta y es más fuerte que nunca en Lausana 2020, con una nueva mentalidad, una nueva fortaleza y nuevos trucos para impresionar al mundo en el JOJ de invierno.

Burmansson vs Sildaru: ¿Rivalidad en los Juegos?

Burmansson compite en el slopestyle y el Big Air de la categoría femenina, y su gran regreso no es una buena noticia para sus rivales.

El enfrentamiento ante Kelly Sildaru, de Estonia, será uno de los grandes retos de Burmansson si quiere firmar un regreso triunfante a la cima del podio.

Sildaru ganó su primera medalla de oro en los X Games cuando tenía solo 13 años y desde entonces ha añadido dos más. La sensación de Estonia fue favorita para ganar el oro en el slopestyle de los Juegos de Invierno de PyeongChang 2018 antes que una desafortunada lesión le dejara fuera de combate en Corea.  

Ahora Sildaru es una rival a tener en cuenta, una ganadora nata, y Burmansson tendrá que ser mejor que antes si quiere ganar el oro en Lausana.

No te pierdas este enfrentamiento en el Slopestyle y el Big Air en el Parque de Invierno de Villars y el halfpipe de Leysin.  

Si quieres saber a quién seguir en las redes sociales en Lausana 2020, tanto Sildaru como Burmannson deben estar en esa lista.

Esta es la razón:

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Tandå shred! @fabianagartson behind the cam

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"Sin miedo"

“Fue muy duro estar lesionada y no poder esquiar durante todo un año”, dijo Burmansson a olympic.org sobre esa lesión que sufrió en Nueva Zelanda en septiembre de 2018.

Eso la dejó sin poder hacer lo que ama durante todo un año.

Todavía aprendiendo, todavía creciendo, superar una lesión tan grave tan pronto en su carrera no estaba en los planes, pero la joven ha aprendido el arte de cambiar lo negativo en positivo.
"Fue una nueva experiencia de aprendizaje. Tuve que pasar mucho tiempo en mi cuerpo y mi mente. Aprendí mucho aunque no estaba esquiando. Me siento mucho más fuerte ahora".
"Lo que me mantuvo fue la idea de poder hacer nuevos trucos cuando volviese, especialmente porque soy mucho más fuerte".
Pero después de la lesión y de una ausencia tan larga, ¿tiene miedo o duda?
"Soy mucho más cautelosa en lo que hago, seguro. No sólo hago las cosas súper rápido, sino que pienso en lo que estoy haciendo ahora antes de hacerlo".

"Pero no hay miedo."

Qué impulsa a Jennie-Lee Burmansson

Sus padres le pusieron los esquís cuando solo tenía dos años, esta joven promesa ha pasado su vida sobre la nieve, pero no hay señas de cansancio o fatiga.

Todo lo contrario.

Amor, pasión y un compromiso total con el deporte es lo que se refleja cuando Burmansson habla sobre esquiar.

“Es la libertad”, dice a olympic.org antes de Lausana 2020.

Simplemente te expresas y haces lo que quieres hacer. Estás esquiando con tus amigos y es muy divertido, y después en el lado competitivo puedes hacer todo lo que quieres.

No solo se clasificó para sus primeros Juegos en PyeongChang 2018, esta joven promesa llegó hasta la final.

Tenía 15 años.

La claridad de sus recuerdos de Corea muestra el impacto que la experiencia tuvo en ella, y cuánto desea volver a sentir esa emoción.

"Recuerdo muy claramente mi clasificación en la carrera, la zona de llegada, los aficionados, los otros competidores. Fue una sensación genial... fue muy diferente a cualquier otra competición".

Tener tanta gente de tantos otros deportes fue súper genial, y el salón de la comida fue genial, había mucho para probar.

"Tengo muchas ganas de volver a vivir unos Juegos Olímpicos”

Con su talento y ambición, seguro que veremos a Jennie-Lee Burmansson en muchos más Juegos Olímpicos.

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