Lo que significaron los Juegos para Kobe Bryant

Para el hombre que lo logró todo en el baloncesto, los Juegos Olímpicos fueron una oportunidad de probarse en un nuevo equipo, redimir su estatus de número uno de su país y pasar el legado de la ‘Mentalidad Mamba’. 

Para el momento que Kobe Bryant hizo su debut en el baloncesto olímpico en Pekín 2008, ya era tres veces campeón de la NBA y era el vigente Jugador Más Valioso de la liga.

Era una leyenda de los Lakers de Los Ángeles, y uno de los deportistas más famosos de los Estados Unidos, si no ya del mundo.

Pero la motivación del jugador no provenía del dinero o de la fama.

Quería ser el mejor jugador de baloncesto del planeta, probar sus talentos en nuevas áreas y representar a su país.

Tras la trágica muerte de la leyenda del baloncesto en un accidente de helicóptero, las exhibiciones de Bryant en dos Juegos Olímpicos demostraron que era el mejor jugador de equipo y líder, llegando a afirmar antes de su debut olímpico que una medalla de oro significaría más para él que el Campeonato de la NBA.

El equipo de la redención

Los cimientos del baloncesto se movieron en los Juegos de Atenas 2004, cuando Estados Unidos cayó en semifinales ante Argentina, eventual campeona. Sin Kobe.

La derrota fue un duro golpe en los favoritos para ganar el torneo tanto en la cancha como en su regreso a casa, y Bryant estaba determinado a poner las cosas en orden.

De hecho, la estrella nacida en Filadelfia estaba tan determinado a jugar en Pekín, que retrasó una cirugía por un ligamento roto en uno de sus dedos.

"Había mucha belleza en la derrota, porque significa que el juego que amamos está creciendo… pero al mismo tiempo fue como: ‘Ok, eso es bello, pero ahora queremos estar de vuelta”, dijo Bryant al canal de Youtube del Comité Olímpico Internacional en 2015.

"(Pekín) 2008 se basó en reclamar lo que empezamos. No podíamos esperar para ir tras él y pelear por esa medalla de oro... para nosotros era una oportunidad de redención.

""Era algo muy personal para nosotros, para volver a poner a nuestro país en lo más alto. Es una sensación diferente cuando juegas por tu país. Cuando estás jugando en la NBA, lo haces para una ciudad en particular, pero cuando estás jugando para tu país, esas fronteras desaparecen. Es un honor que va mucho más allá de ganar un campeonato de la NBA""

Pero su deseo de jugar en los Juegos Olímpicos no se trataba solo de vengar la derrota de 2004. También se trataba de experimentar un nuevo ambiente deportivo, y de rendir homenaje a todos los demás atletas del mundo que habían trabajado tan duro para estar allí.

"Tienes frente a algunos de los mejores del mundo en lo que hacen", dijo.

"Para mí eso es mucho más especial que estar fuera en LA (Los Ángeles) y ver a celebridades, porque es un atleta contra otro atleta”.

"Entiendo por lo que hacen pasar a sus cuerpos para llegar allí, así que hay un respeto mutuo y admiración".

La ‘mentalidad Mamba’ de Kobe Bryant

Bryant fue crucial en los Juegos de Pekín, marcando 20 puntos y dando seis asistencias en la final para que Estados Unidos derrotara a España 118-107 para ganar una medalla de oro.

Pero más importante que su habilidad innata, fue su capacidad para liderar y su dedicación para entrenar.

En el primer enfrentamiento entre ambos equipos, mientras estrellas de la NBA como LeBron James, Dwyane Wade y Carmelo Anthony estuvieron en la última fila, Bryant se sentó lejos de sus compañeros en la segunda fila, desde donde pudo escuchar lo que el entrenador Mike Krzyzewski estaba diciendo.

Los inicios de Bryant también causaron impresión en el equipo, que se desplazó hasta el gimnasio a las cinco de la mañana.

"Su primer día de entrenamiento, cuando el equipo se juntó ese verano, él marcó la pauta", dijo el entonces jefe del baloncesto de USA, Jerry Colangelo, a Bleacher Report.

"El balón estaba en el aire, tocó el suelo, él se lanzó a disputar un balón dividido, y ahí estaba. Ese fue el inicio"

"Creo que la experiencia olímpica dio a las personas una opinión diferente sobre Kobe y creo que la experiencia le ayudó a Kobe a seguir creciendo"

El líder en una manada de líderes

Gracias a la madurez de Bryant, fue capaz de establecerse como el líder de un equipo lleno de talento.

"Creo que LeBron se benefició de Kobe y viceversa", dijo el miembro más veterano del equipo, Jason Kidd, a Bleacher Report.

"Creo que puedes mirar a Kobe y todo el mundo mejoró, todo el mundo tuvo grandes años después de ese curso. ‘Melo, Chris Paul, esos tipos mejoraron al ver a Kobe bajo esa luz, y LeBron’".

'No habrá un guerrero más grande'

Tras la confirmación del fallecimiento de Bryant, el técnico olímpico Krzyzewski y su asistente Jim Boeheim reforzaron el efecto del jugador sobre la plantilla durante ese periodo.

"Tuve el increíble honor de entrenar a Kobe en los Juegos Olímpicos de 2008 y 2012, y siempre recordaré lo mucho que apreciaba representar a su país al máximo nivel jugando al deporte que tanto le gustaba", dijo Krzyzewski a Yahoo Sport.

"Estaba constantemente buscando hacer algo especial y no habrá un guerrero más grande en nuestro deporte".

"El juego del baloncesto es mejor hoy en día gracias Kobe, y merece un agradecimiento eterno por eso. Es una gran pérdida".

“Vino el primer día y trabajó el doble de duro que todos los demás. Enseñó a todos los jugadores jóvenes, LeBron y Carmelo, y todos esos chicos: ‘Esto es lo que tienes que hacer. Debes ir tras esto', dijo Boeheim.

“Perdimos en el Campeonato del Mundo el año anterior. Y él acaba de mostrar a todo el mundo - esto es lo que haces. Y dominamos a todo el mundo en ese torneo, luego fuimos a los Juegos y dominamos a todo el mundo. Cuando fue un partido reñido contra España en la final, tomó el balón, hizo la jugada para ganar el partido.

Los tributos de sus compañeros olímpicos

Dwayne Wade formó parte del equipo de USA en esa derrota contra Argentina en 2004, antes de ganar el oro en 2008, y dijo a ESPN que Bryant era el referente para él.

"Era un gran líder y un gran campeón. Si tuviste la oportunidad de conocer a Kobe, no había nadie mejor, tío. Cuando entré en la liga, era al que perseguía, quería ser respetado por él, porque sabía que si llegaba a ese nivel, entonces había logrado algo".

Carmelo Anthony, que creció muy cerca de Bryant después de jugar en el mismo equipo en 2008 y 2012, habló sobre su vínculo, ese que fue mucho más allá del deporte en USA Today.

“Nuestra amistad y relación era más profunda que el baloncesto", dijo Anthony. "Era de familia. Era de amistad. El baloncesto era la última pieza del tejido que hacía conexión entre nosotros dos".

El 'mejor embajador americano del mundo'

Un hombre que vio en sus propias palabras "la fiebre de Kobe" y su efecto en el mundo de los Juegos Olímpicos, fue Bob Condron, el exdirector de Servicios de Medios + Operaciones, para el Comité Olímpico de los Estados Unidos.

"Fue un viaje en autobús en una mañana húmeda en Pekín en agosto de 2008", recordó Condron. "Era el equipo olímpico de baloncesto de USA que se dirigía al entrenamiento. Los mejores jugadores de baloncesto del mundo, con los auriculares conectados, 12 jugadores y todo el personal mirando la carretera del exterior, con sus maravillas e intrigas, todos ellos preparándose para representar a nuestro país en los más grandes escenarios deportivos. El entrenador Mike Krzyzweski sentado detrás del conductor, repasando su día y lo que se necesitaría para que todas estas personalidades y talentos diversos se unieran durante 17 días en los Juegos Olímpicos. A su derecha, junto a la ventana estaba Kobe Bryant, que estaba absorbiéndolo todo. Vestido con la indumentaria del equipo de baloncesto de USA, los cinco anillos en sus calentamientos. Representar a su país era importante para él. "¿Cuál es nuestra misión hoy, entrenador?", le preguntó al hombre a su izquierda. Kobe no sólo quería tirar canastas, sino que quería participar en hacer mejorar al equipo. Necesitaba saber estos detalles porque todos los detalles sumaban si querías ser grande".

"Siempre era el primero en bajar del autobús para practicar. Una vez, miró a su izquierda y vio algo que le sorprendió. A esta hora temprana de la mañana había unas 10 mujeres chinas, mayores, todas entusiasmadas por ver al equipo de baloncesto de USA. Se acercó a saludar. Para sonreír y hacer sus vidas un poco más brillantes. Eso es lo que hizo todos los días", dijo en homenaje a Bryant.

"Y una vez dentro, los jugadores calentaban, lanzaban canastas... y durante 15 minutos más o menos se reunían con los medios de comunicación. Pude ver algo que nunca había visto en los deportes. Con la presencia de los medios de comunicación del mundo, y todos esperando tener unas palabras con Kobe.

"Hizo tres entrevistas en tres idiomas diferentes a equipos televisivos de Italia, España y Estados Unidos. Nadie esperaba eso, pero en una sesión de 10 minutos Kobe habló con 25 millones de espectadores en su propio idioma"

Y después llegó la ceremonia inaugural. El equipo de Estados Unidos estaba reunido en la sede de gimnasia, listo para dar un paseo de media milla hacia el Nido para marchar hacia el estadio frente a más de mil millones de espectadores alrededor del mundo.

En el camino, los ojos de esos atletas de todo el mundo se abrieron de par en par cuando vieron a Kobe. Atletas de pista de la República Dominicana, jugadores de balonmano croatas, gimnastas rusos, esgrimistas daneses... todos inmersos en la ‘fiebre de Kobe’. Querían una palmadita en la espalda, una foto, sólo para saludar al jugador de baloncesto más famoso del mundo. Y él se detuvo en cada oportunidad para dar un apretón de manos, cada "Hola Kobe" que escuchó en su dirección. En ese momento era el embajador americano más grande del planeta.

Compromiso olímpico

Incluso en el retiro, Bryant mantuvo una relación cercana con el movimiento olímpico.

Estuvo en los trials olímpicos de Estados Unidos de 2016 para la gimnasia femenina, y ha ayudado a recaudar fondos para la fundación del Equipo de Natación de USA, mientras que también tuvo un papel importante en el éxito de asegurar los Juegos Olímpicos para la ciudad de Los Ángeles en 2028.

¿Disfrutaste de esta historia? ¡Compártela con tus amigos!