Fútbol con más foot: la metamorfosis de los porteros 

 El ex portero de la selección española, Santiago Cañizares, analiza para el Olympic Channel los pros y los contras de la evolución de porteros.

Por Laura Fernandez ·

En el 1992, antes de que arrancasen las emblemáticas Olimpiadas de Barcelona, año en el que “La quinta del Cobi” se proclamó campeona olímpica por primera y única vez en la historia de España, la FIFA emitió una circular en la cual prohibía las cesiones y concesiones al portero. Es decir, se le prohibía al portero jugar con la mano cuando le cediese la pelota con el pie un compañero. Como portero de la selección olímpica en aquellos Juegos, Santiago Cañizares fue uno de los primeros afectados por la normativa, la cual, por cierto, no sentó bien: “Y ¿para qué? Para nosotros aquello fue una sorpresa, tener que jugar con los pies”.

Esta nueva regla afectaba a los porteros y a su forma de interactuar con los demás jugadores de campo. La norma fue aplicada para agilizar el juego, pero muchos porteros del momento, como Andoni Zubizarreta que entonces militaba en el FC Barcelona, no compartían aquel razonamiento y se manifestaron al respecto: "Estoy en contra de la norma porque limita al portero. En el Barça utilizamos el pase al portero como arma ofensiva, no para perder tiempo. Me pasan el balón y yo saco largo o corto, pero es una forma de iniciar la jugada. Todavía no nos ha prohibido nadie utilizar las manos en otras jugadas, que es lo que diferencia al portero de los demás jugadores”.

Mientras tanto, las paradojas del fútbol, esta modificación otorgaba cierto valor a aquellos porteros entonces repudiados por sus excesos con el pie, pues pasaban a tener cierta ventaja sobre aquellos que se limitaban a emplear las manos.

Andoni Zubizarreta durante un partido con la selección española

Una nueva forma de entender el juego

“No estábamos acostumbrados ni sabíamos que eso podía formar parte alguna vez de nuestra vida,” dice Cañizares. Entonces los porteros se dedicaban a entrenar principalmente el trabajo de portería: “Teníamos unas buenas manos para sujetar balones con muy buena destreza, porque teníamos muy trabajados estos aspectos”. Por lo tanto, al incluirse esta situación, los entrenadores de porteros se vieron obligados a imponerle a sus porteros tener que trabajar mucho con el pie.

Este hecho, suponía un cambio de mentalidad en la forma de jugar con el portero. Estos tuvieron que mejorar su juego de pies para poder defenderse con soltura cuando uno de sus compañeros decidiera cederle el balón con los pies.

Durante el partido, se podían dar dos opciones: cuando el equipo sufría una alta presión en la salida desde atrás, los jugadores podían confiar en su portero y juego de pies para cederle el balón y convertirlo en uno más en la salida de balón, o también podían no confiar en ese juego de pies del guardameta y perder un efectivo en la salida. Pep Guardiola fue uno de los primeros técnicos en adoptar el rol inclusivo del portero con Víctor Valdés. El meta catalán demostró dominar el juego de pies beneficiando así su equipo. Con él, el Barcelona vio favorecida la salida de balón al convertirse en uno más para superar líneas de presión altas del rival.

Victor Valdés con el FC Barcelona en la época de Guardiola

Los porteros del futuro: excelente dominio con los pies

Segun Cañizares: “Hoy vemos porteros que juegan muy bien con el pie, la generación de porteros que ahora mismo tienen 18 o 20 años, cuando lleguen a la élite prácticamente serán como jugadores de fútbol que ya se manejan con el pie, exactamente igual que cualquier compañero o muy parecido.” Sin embargo, todo ese tiempo empleado en mejorar el juego de pies de los guardametas, es algo que inevitablemente ha restado tiempo para trabajar con la mano: “Vemos porteros técnicamente con más dificultades, más dificultades en el juego aéreo, muchas dificultades en el bloque. Ahora los porteros tienden a despejar la pelota en lugar de querer bloquearla y evitar de esa forma que haya una segunda oportunidad para el atacante”.

Otra de las consecuencias de restarle tiempo a la técnica para dedicársela al trabajo de pies es una peor colocación en la portería: “Con el pie juegas más adelantado, pero al final son aspectos que suceden y que también exige que el fútbol sea así. A mí me causa dolor ver cómo los porteros no tienen intención de blocar pelotas en las que podrían hacerlo, porque me parece la técnica más bonita de un portero. Es una situación en la que te quedas con la pelota y te sientes como el dueño del partido <>.” Sin embargo, debido a la evolución del juego, esa mentalidad ya no se la inculcan a la mayoría de los porteros jóvenes.

En el caso de Santi Cañizares, la normativa del '92 salió cuando él tenía 22 años, por aquel entonces ya era profesional, por lo que la transición para él fue más complicada:

“Lógicamente nunca pude jugar ni parecido a mis compañeros. Cuando veo partidos de jóvenes, sufro cada vez que le ceden un balón, porque me imagino yo ese gran problema, pero ellos lo resuelven con una facilidad asombrosa porque tienen un gran dominio del juego con el pie”.

Asunto que zanja con la conclusión: “Evoluciones del fútbol”.

Marc-Andre ter Stegen, el portero alemán destaca por su dominio del juego de pies

Defender la portería de España: una gran responsabilidad

Con 25 años, Cañizares sustituyó a Zubizarreta en la portería de la selección española en un partido de clasificación para el mundial de Estados Unidos '94. Desde ese momento, el jugador que destacó en el Valencia no salió más de la portería y viajó con España a los Mundiales del '94 y '98, y las Euros del '96 y el 2000. Por lo tanto, Cañizares entiende a la perfección lo que supone la responsabilidad de hacerse cargo de la portería española, y desde su experiencia analiza la situación de los guardametas nacionales: “Tenemos una buena cantera de porteros, nunca hemos hecho el ridículo a nivel internacional en cuestión de porteros, y muchos de ellos incluso no solamente han tenido éxito en nuestra liga, sino que los hemos exportado a otras ligas donde han sido líderes de sus equipos.”

Y en mitad de ese proceso se encuentran ahora mismo los actuales porteros de la selección española: David de Gea y Kepa Arrizabalaga, sin embargo, ambos se encuentran sumidos en una crisis indefinida con sus clubes que inevitablemente se traslada a la portería de España. Tanto Kepa como De Gea militan en la Premier League, y desde hace aproximadamente un año, ninguno parece encontrar su mejor versión. El ex del Atlético de Madrid ha pasado de ser el mejor jugador de la última década del Manchester United a ser señalado como un serio problema en la planificación deportiva de los diablos rojos. El guardameta vasco, por su parte, fue fichado para suplir la baja de Thibaut Courtois, con la alargada sombra de Peter Cech en la memoria de los aficionados Blues. Dos años más tarde, Kepa acumula algunas de las peores estadísticas para el equipo entrenado por Frank Lampard.

Cañizares como portero titular con la selección española en el 99'

De Gea y Kepa, una cuestión de confianza

En este caso, Cañizares recurre a la comprensión porque entiende la dificultad que supone llegar a una liga tan exigente como la Premier League, donde tanto la prensa británica como los aficionados de sus respectivos equipos tienen el ojo puesto en su rendimiento: “Es muy difícil hacerlo siempre bien en grandes equipos. Los dos juegan en grandes equipos que quieren ganar siempre, donde no se permiten errores y donde es muy complicado ser estrella.”

En el caso de De Gea, que ha renovado su contrato hasta el 2023 con el Manchester United, considera que es una cuestión de tiempo y confianza. “Va a jugar muchos partidos en el Manchester City y va a ser uno de los porteros grandes de la historia del Manchester. Yo creo que deberíamos respetarlo mucho más en España, porque considero que no es sencilla la carrera que está haciendo De Gea”.

En el caso de Kepa, un portero que, con apenas 23 años se ha marchado para jugar en uno de los grandes equipos de Europa, protagonizando un traspaso millonario y convirtiéndose en el portero español más caro de la historia: “No es lo mismo, con todo respeto, jugar en el calor del ambiente del Athletic Bilbao siendo de la cantera, que hacerlo en un país extranjero, en un equipo de primer nivel, estando obligado a ganar siempre. La presión, obviamente, no es la misma”.

Cañizares considera que ambos son dos jugadores talentosos entre los que no encuentra “grandes diferencias”, y entiende que es labor del técnico Luis Enrique la de “darle confianza plena a uno de ellos y que responda en el campo a la confianza que le otorga el seleccionador”.

Kepa (izquierda) y De Gea (derecha) antes de disputar un amistoso con la selección

La nueva vida de Santi Cañizares

Desde que colgó las botas a los 39 años, el ex guardameta ha seguido ligado al fútbol como analista para los medios de comunicación. Aunque, por su carisma de entonces como jugador, y su razonada crítica del juego ahora en los platós de televisión, acumula un gran grupo de seguidores a los que les gustaría verle en un banquillo.

Sobre si en algún momento se plantea el reto de asumir el cargo de algún equipo y probar una nueva aventura como entrenador, Cañizares lo tiene claro: “Hablar es muy fácil, la cosa empieza a complicarse cuando tienes la responsabilidad de hacer rendir a un equipo o a un portero. Yo he optado por una situación más cómoda, quizá porque tengo otras cosas en la vida, porque tengo otros hobbies, iniciativas, familia… Y ya le dediqué mi vida al fútbol desde prácticamente que nací hasta que me retiré. Sinceramente no me apetece, tengo otras cosas con las que disfruto y soy feliz.”

Cañizares en la actualidad posando junto a su mujer