Saltos

Paola Espinosa: "La maternidad no está peleada con seguir cumpliendo nuestros sueños."

La clavadista mexicana, que empezó en este deporte por casualidad después de que le diagnosticaran déficit de atención e hiperactividad, se ha convertido en la mejor de la historia de su país. Ganadora de dos medallas olímpicas, va camino de sus quintos Juegos Olímpicos, los primeros después de haber sido madre.

Por Lorena Encabo ·

Paola Espinosa ya es historia del deporte mexicano: es la primera mujer en ser campeona centroamericana, panamericana, mundial y medallista olímpica.

Paola es la invitada en un nuevo episodio del Olympic Channel Podcast - En Español.

Con más de 20 años de trayectoria, ha encontrado un nuevo impulso para seguir lanzándose desde un trampolín: su hija Ivana.

"Después de cuatro Juegos Olímpicos, encontrar la motivación puede ser complicado. Pero mi motivación renació con ella. Yo lo que quiero es que mi hija tenga la oportunidad de verme en un trampolín en unos Juegos Olímpicos. Quiero mostrarle los valores que a mí me enseñaron en casa y que desarrollé a través del deporte, dárselos a ella, que ella los viva de su propia madre”, nos cuenta.

Además, quiere convertirse en un ejemplo para todas las mujeres deportistas. “En México, no hay mujeres que después de haber sido mamás regresen a un alto nivel competitivo, que regresen a pelear por una plaza en los Juegos Olímpicos. Se volvió un reto para mí demostrar que la maternidad no está peleada con seguir cumpliendo tus sueños, que, al contrario, debe ser una motivación”.

Camino de sus quintos Juegos Olímpicos

Antes de que Tokio 2020 se aplazara un año debido a la pandemia por coronavirus, Espinosa estaba muy cerca de alcanzar su objetivo.

México tiene garantizadas 6 plazas en distintas pruebas de clavados en los próximos Juegos Olímpicos. Una de ellas, la aseguró Paola junto a su compañera Melany Hernández al ganar la medalla de bronce en el trampolín de tres metros sincronizados en el Campeonato Mundial de Gwangju, Corea, en 2019. A pesar de haber conseguido la plaza con su pareja, será la Federación Mexicana de Natación la que decidirá los nombres de los deportistas que acudirán a Japón el año que viene.

Paola Espinosa y Melany Hernández en el Mundial de Gwangju

Si lo consigue, sería su quinta participación olímpica. Los Juegos de Atenas 2004 fueron sus primeros a los que llegó al poco de cumplir 17 años.

“Esos Juegos Olímpicos fueron sumamente especiales. Yo era la más chiquita de la delegación y todo me parecía impresionante. El recuerdo más bonito que tengo es subirme a la plataforma de diez metros, voltear hasta la alberca y ver en el fondo los anillos olímpicos grabados en el fondo. Para mí eso era como si yo misma me diera un beso en el corazón y dijera, aquí estoy, todo ha valido la pena”, afirma con nostalgia.

En Atenas, las cosas no le fueron mal ya que se clasificó para cuatro finales. Pero la primera medalla tendría que esperar cuatro años más hasta Pekín 2008, cuando obtuvo la presea de bronce en salto sincronizado desde la plataforma de 10 metros junto a Tatiana Ortiz. Además, la deportista encabezó a la delegación mexicana durante la ceremonia de inauguración, llevando la bandera nacional.

En Londres 2012, junto a Alejandra Orozco obtuvo la medalla de plata, convirtiéndose en la primera deportista mexicana en obtener dos preseas en distintas competiciones olímpicas. La ganó el día de su cumpleaños, el 31 de julio, algo que hizo de ese momento algo todavía más especial, cuando los mexicanos presentes en la alberca la felicitaron cantando ‘Las Mañanitas’, una canción tradicional mexicana que se canta a un ser querido en su aniversario.

La trayectoria olímpica de Espinosa sumó otro capítulo en Río 2016, donde llegó después de recuperarse de varias lesiones. A pesar de las dificultades obtuvo el cuarto lugar individual y sumó 10 finales Olímpicas.

“El cuarto lugar me dolió. Me dolió bastante en el corazón, pero descubrí que, cuando das lo mejor de ti, al final te sientes satisfecho”, explica.

Sus comienzos en la alberca

Cuando tenía cuatro años, le diagnosticaron trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Así fue como empezó en este deporte hasta convertirse en la mejor clavadista de la historia de México.

"Mis papás no me aguantaban en mi casa porque era muy traviesa, muy hiperactiva. No sabían qué hacer conmigo y me llevaron a un doctor. Quisieron darme medicamentos para calmar toda esa energía."

Pero su padre se negó y pensó que la mejor opción era incularle la pasión por el deporte. Así que empezó haciendo gimnasia, atletismo y karate. Pero todo cambió el día que entró en una alberca y vio la plataforma de diez metros. “Yo dije que me quería aventar de ahí. Di mi primer salto con mi hermana agarrada de la mano. Y me encantó”, recuerda.

Ahora, a sus 33 años quiere ayudar a otros niños de su país que hayan pasado por la misma situación. Creó la Fundación Paola Espinosa en 2013 con el objevito de combatir la obesidad, el sobrepeso y el acoso escolar.

“Me encanta la idea de ayudar, de seguir motivando a las nuevas generaciones, no solo a hacer deporte, sino hacer del deporte un hábito en sus vidas para que logren cualquier cosa que quieran hacer”. Su fundación ya ha ayudado a más de cinco mil niños a través de activaciones físicas, pláticas motivacionales, asesorías nutricionales y legales por el tema del acoso.

“A mí México me dio muchas oportunidades que yo tomé, que yo hice mías. Yo quiero hacer lo mismo, darle nuevas oportunidades a mucha gente”, añade.

México: los clavados se llevan en la sangre

A lo largo de su historia, México ha logrado 69 medallas olímpicas, de las que 14 han sido en esta disciplina. Es el deporte que más éxitos ha dado al país centroamericano, donde los clavados tienen una alta tradición desde que Joaquín Capilla, pionero en esta disciplina, ganara cuatro medallas olímpicas entre Londres 1948 y Melbourne 1956.

"Yo creo que es porque lo llevamos en la sangre. Somos hombres y mujeres valientes que hacemos los clavados más difíciles del mundo". La escuela mexicana de clavados, con el entrenador Iván Bautista al frente, "está muy bien planteada y sigue creando talento", nos cuenta Paola.

En los Juegos Panamericanos de Lima 2019, México fue el único país que subió al podio en todas las pruebas disputadas.

"¿Porqué tenemos este talento? No lo sé. Así nacimos, es nuestra raza, somos fuertes, somos valientes y tenemos la fortuna de estar en un país maravilloso que nos apoya muchísimo y con grandes entrenadores que desarrollan nuestro talento."

Paola Espinosa quiere seguir sumando éxitos: “Aún no pienso en el retiro. Quiero pelear por una medalla en los Juegos Olímpicos por mí, por mi país y por mi hija", concluye con una gran sonrisa.